lunes, 31 de agosto de 2009

¿Cuánto duele el apego?


Mientras sigamos apegados a las cosas materiales o a las emociones de apego y sufrimiento, que podría entenderse como el agua o la sangre que lleva a los neurotransmisores encargados de la forma de pensar negativa, no podremos entrar al reino de los cielos, sólo cuando nos liberamos de eso podremos vislumbrar otro estado dimensional.

La zona temporoparietooccipital del cerebro o circuito de Dios tiene la función específica para conectarnos con otras dimensiones.

Si en tu mente penetras la alta vibración, la que se conoce como gama, cada una de tus células al estar interconectadas con las “súper cuerdas” el resto comenzará a vibrar igual.

“De la misma manera en que la luz y el sonido tienen diferentes grados de vibración, así también lo tienen los pensamientos al salir de nuestro cerebro.

Un pensamiento no es igual si es de miedo o es de amor, ya que si coherencia o la alineación de los fotones no es la misma en cada uno, de la misma forma, una onda de radio en una emisora es diferente a la otra.



El cerebro de los seres humanos funciona igual, dependiendo de cómo nos encontremos a nivel emocional. Esto es muy importante. Nuestra mente capta una estación u otra y no captamos lo mismo cuando estamos enojados que cuando estamos contentos”.

“Cuando estamos enojados, todo lo que pensamos se relaciona con el enojo, así que inmediatamente nuestro cerebro captará todo el enojo de todos los cerebros que estén pensando igual; cuando estamos felices, el mundo se vuelve color rosa, porque nuestro cerebro sólo se conecta con la alta vibración de la felicidad, del amor y de todos aquellos seres y cerebros que estén en la misma sintonía”.

“Esto mismo sucede en nuestro cuerpo, sólo que nunca entendimos que cada célula es como un radiorreceptor, así que cuando tenemos pensamientos de miedo, los fotones que salen de nuestra mente son la estación de miedo, y cada una de nuestras células recibe esa información a nivel fotónico.

Es por esto que hay teorías que dicen que dependiendo de nuestra emoción, será el órgano de nuestro cuerpo que enferme.

La solución no es desaparecer las emociones, sino observarlas con el pensamiento para que éstas no lo afecten y ordenen la formación fotónica.

Una vez que comprendiste algo tan básico como la enfermedad, vamos entonces a analizar lo que sucede con la alta vibración en nuestro cuerpo.

El amor incondicional, a través del cual es posible la unión de todos con el todo.

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